Los animales que viven a mayor altitud del planeta
Allí donde a un ser humano le cuesta respirar, hay animales que viven, cazan y crían. Un ratón en la cumbre de un volcán andino, una araña a más de 6.000 metros o un ganso capaz de sobrevolar el Himalaya.
Por encima de los 5.000 metros, cada respiración aporta aproximadamente la mitad de oxígeno que al nivel del mar. Para un ser humano sin aclimatar, es territorio hostil: dolor de cabeza, falta de aire, insomnio. Sin embargo, hay animales que han convertido esas alturas en su casa. Estos son algunos de los récords más asombrosos.
1. El ratón de la cumbre del Llullaillaco (6.739 m)
En 2020, un equipo científico liderado por el biólogo Jay Storz capturó un ratón de orejas amarillas (Phyllotis vaccarum) en la misma cumbre del volcán Llullaillaco, en la frontera entre Chile y Argentina, a 6.739 metros. Es el registro más alto documentado de un mamífero viviendo en libertad. Estudios posteriores encontraron incluso restos momificados de estos roedores en las cimas de otros volcanes andinos.
Qué comen allí arriba, donde apenas hay vegetación, sigue siendo una pregunta abierta.
2. La araña saltadora del Himalaya (~6.700 m)
La pequeña Euophrys omnisuperstes —su nombre significa «por encima de todo»— se ha registrado en las laderas del Everest a unos 6.700 metros. Vive entre las rocas y se alimenta de insectos y otros pequeños animales que el viento arrastra desde cotas más bajas.
3. El ganso indio, el vuelo sobre el Himalaya
El ganso indio (Anser indicus) migra entre Asia central y el subcontinente indio cruzando el Himalaya. Estudios con GPS han registrado vuelos a más de 7.000 metros, aunque la mayoría de las veces sigue valles y collados para reducir la altura. Su secreto: una hemoglobina con gran afinidad por el oxígeno, pulmones muy eficientes y un aleteo poderoso.
4. El buitre de Rüppell, récord de altura en vuelo
En 1973, un buitre de Rüppell chocó con un avión comercial sobre Costa de Marfil a 11.300 metros. Es el registro de vuelo más alto documentado de un ave. Una variante de su hemoglobina le permite captar oxígeno a presiones bajísimas.
5. La chova piquigualda (~8.000 m)
Esta pariente del cuervo, de pico amarillo, es habitual en los Alpes y los Pirineos. En el Himalaya se ha observado siguiendo expediciones en altitudes cercanas a los 8.000 metros, atraída por restos de comida.
6. El yak (hasta 6.000 m)
El yak salvaje (Bos mutus) vive en la meseta tibetana entre unos 4.000 y 6.000 metros. Tiene pulmones y corazón grandes, glóbulos rojos pequeños y numerosos, y un pelaje tan denso que sufre más con el calor que con el frío.
Muchas adaptaciones a la altitud no están en los músculos, sino en la sangre: la clave es cómo la hemoglobina captura el oxígeno.
7. El leopardo de las nieves (3.000-5.500 m)
El gran depredador de las montañas de Asia caza en terrenos escarpados donde la presión de oxígeno es muy baja. Te contamos su historia en el fantasma de las montañas.
8. La vicuña (3.200-4.800 m)
En el altiplano andino, la vicuña tiene una sangre con alta afinidad por el oxígeno y una fibra de lana finísima que la protege de noches bajo cero. Estuvo al borde de la extinción y hoy se ha recuperado gracias a programas de manejo comunitario.
9. El pica (hasta más de 5.000 m)
Pequeños parientes de los conejos, los picas viven en pedreras de montaña de Asia y Norteamérica. Algunas especies del Himalaya y del Tíbet habitan por encima de los 5.000 metros. No hibernan: almacenan heno en «pajares» para el invierno. Son muy sensibles al calor, lo que los convierte en un indicador del cambio climático.
10. Insectos en la nieve
En los glaciares de alta montaña viven insectos y gusanos adaptados al hielo, como los gusanos de hielo de Norteamérica, que mueren si la temperatura sube unos pocos grados por encima de cero.
Lo que nos enseñan
Estudiar a estos animales ayuda a entender la fisiología humana en altura —qué falla en nuestro cuerpo y por qué—. Lo explicamos en qué le ocurre a tu cuerpo por encima de los 3.000 metros. Y si te fascinan los extremos, sigue con los animales que sobreviven en condiciones que matarían a un ser humano.
Fuentes y referencias
- PNAS – Storz et al. (2020), roedores en la cumbre del Llullaillaco
- Smithsonian Magazine – High-altitude animals
- Snow Leopard Trust
Este contenido es original de la redacción y se basa en las fuentes citadas. ¿Has visto un error? Avísanos y lo corregiremos según nuestra política de correcciones.